El Templo de Salomón como Centro Simbólico


Nuestra colaboradora Afarensis nos presenta este interesante estudio sobre el simbolismo de las construcciones en el medievo.            

l describir el pensamiento arquitectónico medieval –escribe Sedlmayr- es casi imposible evitar los reflejos del “sentido simbólico” que caracterizan la arquitectura del periodo. En la consideración del templo de Salomón como edificio centralizado los aspectos simbólicos juegan sin duda papel de primer orden, y debieron contribuir  a ello frente a la evidencia bíblica la identificación de la Cúpula de la Roca con el antiguo templo de los israelitas. El círculo o las formas poligonales regulares que a él se asimilan son para San Agustín

Símbolo de virtud. Para Sicardi en el siglo XIII ,las iglesias circulares son imágenes son imágenes del mundo y de la corona eternas. El círculo es la forma geométrica que alude a la infinitud y que representa la perfección y el cielo en culturas arcaicas muy diversas. Su identificación tácita con Cristo y con la iglesia, se realizaba, por tanto como un proceso lógico de asociación de ideas.

 

La identificación medieval entre toda la iglesia y el templo de Salomón se ve reforzada por multitud de pasajes  evangélicos. Nada por tanto tiene de extraño que el esquema fundamental de la cruz inscrita en un círculo se encuentre  en casi toda la arquitectura cristiana, es la representación de la cruz inscrita en un círculo del cielo y el cuadrado de la tierra.

 

Por otro lado el círculo es la representación del CENTRO, del lugar donde reside el poder y el punto donde cielo y tierra se comunican. Todo indica que el templo de Jerusalén podía asumir de modo natural un simbolismo circular, central cuya materialización arquitectónica podía perfectamente producir una iglesia circular o poligonal cubierta con una cúpula. Así los templarios en  el mundo de la tradición judeo-cristiana tomaron como por símbolo el templo de Salomón,  que debía tener entonces un significado puramente ideal, como la imagen del centro supremo.

 

LA IMAGEN MENTAL “TEMPLUM SALOMONIS “ Y “TEMPLUM DOMINI” (TESTIMONIOS LITERARIOS).

 

Tras la última destrucción del Templo de Jerusalén por las tropas de Tito (70 d.C) y el aplastamiento definitivo de la resistencia judía, la explanada del Templo quedó abandonada.

 

Resulta sin embargo muy curiosos  ver el proceso seguido por los cristianos respecto a la  localización y veneración de los Santos lugares mencionados en las Santas escrituras; mientras Jerusalén fue una ciudad cristiana sólo unos pocos puntos urbanos fueron objetos de atención especial. Después de la conquista persa (614d.C) y posterior caída en manos del Islam (638 d.C), se inicia la búsqueda frenética de lugares que atraigan al peregrino y anclen los recuerdos colectivos a puntos determinados del espacio físico. Es entonces cuando la explanada del Templo y sus edificios empiezan a ser mirados como reliquias que el cristiano debe apreciar en el doble papel de “recordatorios” y “santuarios”. El proceso es lento y por lo que se puede deducir de los textos que escriben los peregrinos, el templo de Salomón o el Templun  Domini comienzan a ser identificados y venerados después de la construcción de la Cúpula de la Roca.

 

La cúpula de la Roca fue levantada en el 72 dela Hégira (691-92d.C)

Su forma y las circunstancias así como las circunstancias que determinaron la aparición de este edificio  han dado lugar a un amplio campo de trabajos de interés relativo para el tema que nos ocupa.

A menudo se suele señalar la forma extraña de la mezquita:

Un gran edificio octogonal con doble deambulatorio interior, cuya parte central está cubierta con una cúpula aupada en un tambor circular. Más que una mezquita es un monumento de peregrinación venerado, gigantesco relicario que encierra a LA ROCA, extraño monolito cargado de resonancias y connotaciones para las tres principales religiones monoteístas.

 “Sólo a través del antiguo personaje de Abrahan podía haber adaptado el antiguo simbolismo de la Roca a la nueva fe, puesto que en ningún símbolo estrictamente musulmán parece haber estado relacionado con ella en una fecha tan temprana”. Pero sea cual fuere la motivación concreta que llevó a la construcción de la cúpula, es cosa cierta que los judíos ya habían identificado la Roca como el lugar donde se apoyó el Arca de la Alianza, donde Jacob tuvo la visión de la escalera celestial y Abrahan estuvo a punto de sacrificar a  Isaac. Los cristianos añadieron además numerosos “recuerdos” de la vida y pasión de Cristo y de la Virgen: Presentación (del niños-Dios y de María), circuncisión, disputa con los doctores, expulsión de os mercaderes, sitio desde el que predicaba al pueblo, la puerta dorada a por al que entra triunfante el Domingo de Ramos etc.

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Tras la toma de Jerusalén por los cruzados (1099), una distinción empieza a establecerse entre el “Templum domini” (cúpula de la Roca) y el “Templum Salomonis” (Mezquita de El-Aqsa). Por  supuesto que los dos edificios son desde ahora cristianos; el primero está regentado por canónigos regulares de S. Agustín y el segundo sirve como iglesia particular a los Caballeros del Temple que reciben este nombre precisamente por haberse instalado en elsolar del edificio salomónico.

 

La precisión del que el “Templun Domini” de los cruzados fue hecho por el propio Salomón   ( los evangelios Apócrifos no dudan en situar ciertos episodios en la vida de Cristo en el Templo de  éste), más la localización en el  interior del mismo  de todos los objetos y   lugares vinculados al antiguo Templo nos obliga a pensar que tradiciones distintas y funciones contemporáneas se superponían. El restablecimiento de los Templarios en El-Aqsa, más la forma rectangular de la mezquita

Favorecían la denominación templun Salomonis.  Por  otra   parte   la perfeccion de la Cúpula de  la Roca, su posición como iglesia octogonal en el centro dela explanada, unida a la veneración de judios y musulmanes, hacían difícil el que no se localizasen allí los acontecimientos más importantes de la historia sagrada. Así en los siglos XII y XIII va a cristalizar una curiosa división funciones para cada uno de los templos. En el octogonal con cúpula, se situaban además de los sucesos y objetos ya mencionados, los episodios de la vida de   Cristo:  discusión con los doctores, expulsión de los mercaderes y, especialmente la circuncisión.  En el otro templo tendieron a localizarse pasajes vinculados a la Virgen  María.

 

A pesar de  que la identificación del Templo de Salomón con la Cúpula de la Roca no estaba, como vemos, totalmente clara en el siglo XII, una serie de factores iban a reforzarla a lo largo de los siglos siguientes. Está por una parte su función como símbolo de la nueva iglesia fundada por Cristo, claramente expresada en las inscripciones puestas por los cruzados (entre otros letreros Johannnes Wirziburgensis nos transmite, hacia 1165, el siguiente: “Bene fundata est domus Domini supra firmam petram”). Era lógico que esa iglesia se asentara sobre sobre la antigua que usase  “el mismo edificio”. Por otra parte, ya lo hemos mencionado, la fascinación de tal construcción en una plaza gigantesca, pavimentada de mármol, no debió ser escasa. Nada parecido podía entonces comparársele en Europa  (En  T. Tobler, Descriptiones... Op. Ciit pp 207 y 208. La imagen de un edificio centralizado en una plaza despejada,  que tanto parece haber obsesionado a los artistas del Renacimiento, debe haber tenido su origen en los recuerdos vagos y en las descrupciuones de Jerusalén).

 

LA IMAGEN VISUAL: EL TEMPLO DE SALOMÓN Y EL SANTO SEPULCRO (TESTIMONIOS CARTOGRÁFICOS).

 

Pero la Cúpula de la Roca- Templo de Salomón no es el único edificio que seduce y emociona a los peregrinos. Durante el período medieval, como es sabido, la motivación principal del los viajeros era postrarse ante el Sepulcro donde Cristo fue enterrado y  resucitó. Existían además otros lugares próximos, objeto también de gran veneración: el calvario donde Cristo fue crucificado y la Cripta de Santa Elena con la Capilla del hallazgo de la Cruz. En el siglo IV, por orden de Constantino, se concluyó un complejo santuario  que constaba de una grandiosa rotonda en el deambulatorio, la cual superaba los 30 m.  De diámetro, en cuyo centro se destacaba la roca-sepulcro. Esta parte llamada la Anastasis (Resurrección), se comunicaba con un patio, situado al este, que permitía subir hacia la capilla del Calvario la cual a su vez conectaba, con la basílica del Martyrium. El último edificio tenía su entrada principal por un atrio, hacia el este, que comunicaba con el cardo maximius, una de las calles principales de Aelia Capitolina; desde el interior de la basílica se podía descender hasta el lugar donde, siguiendo las instrucciones de Santa Elena, habría sido encontrada la verdadera cruz. La historia arquitectónica de ese complejo de edificios es azarosa. En el 614 sufrió el incendio provocado por los persas. Los  trabajos de restauración que emprendió Modesto,higomeno del convento de San Teodosio, se centraron sobre todo en la Anastasis, y lo mismo ocurrió en el 1º48, después de que el califa Hakem ordenase derribar el Santo Sepulcro en el 1009. Hasta la llegada de los cruzados parece que todas las energías tendieron a conservar la memoria de la Resurrección, por lo que el prestigio arquitectónico del la Rotonda constantiniana no hizo más que  aumentar. Nada debe extrañar que en la decisión de edificar una rara mezquita centralizada sobre la Roca del Templo influyera la fascinación del edificio Cristiano.

 

En el 1099 los cruzados conquistaron Jerusalén e inician en seguida un vasto proyecto de reconstrucción del viejo Santuario. Estas obras terminadas el 15 de Julio del 1149, tiene gran importancia porque cambian decisivamente la imagen de la basílica del Santo Sepulcro.

 

  (Fig 2 –El santo sepulcro en época de Constantino)

 

Lo que se hizo básicamente fue convertir la  iglesia en una basílica longitudinal mediante, el añadido, al este de la Rotonda, de un coro, un crucero, y un deambulatorio con tres capillas  radiales a modo de ábsides; en la zona suroeste, junto al portal, se construyó también un campanario. La iglesia tenía ahora dos cúpulas y el interior  presentaba una  división  tácita entre un espacio de adoración y una zona de “congregación, para los  oficios  religiosos ordinarios, situada hacia el este, esta parte conectaba, mediante una escalera, con la cripta de Santa Elena. Equidistante  casi entre entre las dos zonas y a la derecha en la entrada principal, situada al sur, se llamaba el Calvario. Se trataba de un edificio que tenía  el mérito de ser relativamente coherente y de integrar en un solo organismo arquitectónico los lugares principales vinculados con la muerte y resurrección de Cristo. A pesar de algunos terremotos. Incendios y  desgraciadas restauraciones., el santuarios ha sobrevivido hasta nuestros días sin modificaciones excesivas.

 

(Fig 3 –El Santo Sepulcro tras la ampliación de los cruzados) . A la izquierda (lado sur)  la doble puerta de ingreso.

 

El  Santo sepulcro, con una u otra forma arquitectónica el “el centro” de la peregrinación cristiana.

 

Durante el periodo medieval la Jerusalén Celeste es representada frecuentemente como una ciudad circular provista de las doce puertas que se mencionan en la revelación de San Juan, agrupadas de tres en tres en los puntos cardinales.

 

 


Fig 4 –Apocalipsis de San Amand con la representación de la representación Celestial en forma circular).

 

También  en el caso de la Jerusalén terrenal, influyen concepciones cosmográficas globales que hacían de Palestina y concretamente de Jerusalén, el centro del Universo. La tendencia a ver circular la Jerusalén terrenal puede ser quizás consecuencia de la tendencia de colocar en el “centro” el edificio más venerado. Ahora bien, sabemos que el  Santo Sepulcro no estaba en el centro de la ciudad, sino más bien en la zona oeste, bastante cer5ca de la puerta de Jaffa o de David, luego se ha hecho una traslación descriptiva  a la  ciudad “real” de la imagen mental y simbólica.

 

Algo parecido encontramos en algunas representaciones cartográficas como la del Ms. De Florencia, en la que una ciudad circular amurallada, con 4 puertas, y 4 torres, contienen  en el centro el Calvario con Cristo Crucificado.  La mayoría de los

Planos de Jerusalén realizados durante la Edad Media no suelen caer, sin embargo, en este error tan grosero, sien embargo la ciudad aparecen en algunos casos representada con una precisión topográfica nada desdeñable. El manuscrito 437 de la Biblioteca de Cambrai fechado hacia 1150, contiene un plano de Jerusalén en el que son bien reconocibles las principales calles y edificios dela ciudad en época de los cruzados. La forma general es rectangular con la gigantesca mole del Tyemplum domini a la derecha, las dos cúpulas del Santo Sepulcro hacia la izquierda, la Torre de David. Etc

 

(FIG 5 Jerusalén circular en el calvario –Ms de Florencia según Roericht).

 

Sin embargo el mapa rectangular es más bien raro .Hacia 1250 estaba arraigadísimo ya un esquema cartográfico de la ciudad bastante diferente: la forma básica es circular;  dos calles perpendiculares dividen ese círculo en cuatro partes aproximadamente iguales; en el cuadrante noroeste un gran círculo, con cuatro puertas, representa al Templum Domini; esta forma tiene su correspondencia simétrica en el cuadrante noroeste con otro círculo similar que alude a la Anastasis.  Interesa resaltar que  durante los siglos XII y XIII, dos edificios, uno al este y el otro al oeste, los dos vinculados a “Nuestro Señor”, son representados de forma similar, de modo tal que una fusión (o confusión) de los prototipos arquitectónicos y simbólicos era sumamente fácil para hombres como los medievales.

 

(FIF 6 JERUSALEN EN LA ÉPOCA DE LOS CRUZADOS –MANUSCRITO ALDOMARENSI)

 

Por último nos vamos a referir a una conmemoración religiosa de especial importancia en la época de los cruzados como es la del Domingo de Ramos. Este día se evocaba la entrada la entrada principal de Cristo en Jerusalén, que se efectuó  por la llamada Puerta Dorada del Templo. Esta proximidad de connotaciones entre el Templo y la Anastasis fue, tal vez, lo que estimuló a realizar en la entrada principal del Santo Sepulcro, hacia el sur una doble portada que guarda enormes semejanzas con la doble puerta portada que constituía la Puerta Dorada. Creemos que esta hipótesis no está en contradicción con quienes suponen una influencia de los dobles portales construidos en las iglesias románicas de peregrinación.. De una parte quizás estas iglesias recibieron más sugestiones orientales de lo que habitualmente se reconoce, y en cualquiera de los casos es evidente que distintas  influencias, si no coincidentes, se refuerzan para producir un determinado resultado formal. El prestigio de la Puerta Dorada era enorme; está al este de la explanada del Templo y conduce a través del valle del Cederrón, hasta el Monte de los Olivos.

 

Ante esta puerta se produjo el abrazo de San Joaquín y Sta Ana que hizo posible el nacimiento de la Virgen, por allí penetró Heráclio, descalzo y humillado con la Santacruz al hombro tras su victoria contra  los persas. Se dice que Godofredo de Bouillon, tras la toma de la ciudad se desciñó de su coraza, recorrió descalzo el recinto exterior de la muralla y entró en Jerusalén por la Puerta Dorada, camino del Santo Sepulcro. Los cruzados la mantenían tapiada durante todo el año y sólo se abría para la fiesta de la exaltación de la cruz y para las procesiones del Domingo de Ramos que penetraba en el recinto procedente del Monte de los Olivos. Todo indica pues que el ingreso más prestigiosos del Templo de Salomón fue el modelo a imitar en el vano del Santo Sepulcro. Si tenemos en cuenta el valor simbólico de la puerta en general dentro del arte románico, podremos concluir afirmando que si ésta resume la naturaleza de todo el santuario y también a la figura misma de Cristo (“yo soy la puerta, el que entra por mí se salvará”; Juan  10,9), el Templo de Salomón y el Santo Sepulcro serían para los cruzados y sus sucesores mucho más que un simple edificio.

 

 

LOS CABALLEROS TEMPLARIOS Y EL TEMPLO DE SALOMÓN

 

La influencia del Templo de Jerusalén se plantea de modo más claro con las iglesias centralizadas atribuidas a los Templarios. Como es sabido la orden fundada en 1118 por Hugues de Payens fe al principia aloja en el palacio del Rey Balduino II (la antigua mezquita de El-Aqsa).durante nueve años se mantuvieron en  una lenta gestión hasta que en Febrero de 1128, su regla fue aprobada en Troyes. Una expansión prodigiosa permitió a la orden multiplicar sus fundaciones no sólo en oriente sino en los países occidentales:. Lo s Reyes de Jerusalén trasladan su residencia a la Torre de David y los templarios se convierten asió en propietarios de este Templum Salomonis” que les habría dado nombre. No conviene sin embargo perder de vista que el Templum Domini siguió siendo regentado por los canónigos de San Agustín., esto parece reforzar la tesis de Lambert para quien el problema se reduce a los siguientes puntos:

1.- Muchas iglesias centralizadas atribuidas a los templarios no habrían pertenecido  nunca a esta orden (algunas tienen carácter funerario.

2.- La mayor parte de las iglesias pertenecientes a los templarios no son centralizadas.

3.- En las iglesias centralizadas pertenecientes a los templarios no habría ninguna influencia de la Cúpula de la Roca; se trataría entonces de imitaciones de otros edificios occidentales o de casos muy particulares como el de Segovia o Tomar.

Pero el “positivismo” de Lambert pasa por alto algunos datos de interés. Sabemos por un lado, que el gran maestre de la orden del Temple Achard d’Arrouaise contó en un poema latino los acontecimientos maravillosos vinculados a la Casa del Señor asi como su aspecto con ricos mármoles y mosaicos... En 1142 la iglesia tuvo su consagración solemne como con participación del legado Alberio, el Obispo de Ostia, del Católicos de Armenia y de otros numerosos prelados de oriente y occidente. La Cúpula de la Roca podía figurar con todos los honores en el escudo de los Reyes de Jerusalén junto al Santo Sepulcro y la Torre de David. También era lógico que los Templarios adoptaran este edificio como símbolo de su orden. Su proximidad a él estaba además reforzada por una serie de simbolismos de inequívoca tradición con el Templo-Cúpula de  la Roca. La tienda del Gran Maestre era redonda y evocaba al Tabernáculo y al “Templum Domini”. En el famoso “Bucéfalo” o estandarte de los Templarios se podía leer “Non nobis Domine, non nobis, sed nomini tuo da Gloriam”. Parece que estos caballeros tenían devoción especial por el evangelio de San Juan, y sería precisamente su deseo de realizar en   la tierra la Jerusalén Celestial lo que les habría llevado a usar simbólicamente el Templo de Salomón. Ellos serian defensores y servidores del Templo visible (y del Santo Sepulcro; recuérdese la “proximidad” entre ambos edificios) en tanto en cuanto éste era una prefiguración del Templo místico o ideal.

 

En este contexto creemos que puede ser ,muy conveniente el reexamen de algunas iglesias centralizadas que, con una aceptable verosimilitud, se pueden vincular a la orden de los Templarios. Quizás la clasificación de ciertos ejemplos significativos permita una relectura del problema en su totalidad.

 

 

IGLESIAS DE PARIS Y LONDRES

 

La iglesia de París es sin duda la más importante de los Templarios en Occidente. Y aunque fue destruida en 1811 es, bien conocida gracias a descripciones, dibujos y planos. El núcleo primitivo, antes de los añadidos longitudinalmente del coro y de los pies, era una rotonda construida hacia mediados del siglo XII. Media 20 metros de diámetro aprox. Lo cual es bastante para una iglesia centralizada. La disposición interior constaba de un anillo de seis pilares que creaba un espacio central, cubierto con cúpula, y un deambulatorio. Este tenía rudimentarias nervaduras que formaban en la planta triángulos equiláteros e isósceles, de modo tal que cada tramo “libre” interior recibía un contrafuerte central al exterior. Viollet.le-Duc afirma que el trazado se había obtenido mediante superposición invertida de dos tr9iángulos equiláteros. Este era el Sello de Salomón y David, alusión directa al Templo que tan especial significación tenía para los templarios. Su forma circular, con posteriores añadidos longitudinales, recuerda más al Santo Sepulcro, pero las evocaciones simbólicas están más próximas a los significados de la Cúpula de la Roca.

 

(Fig 7 Plano de la antigua iglesia del Temple de París según Viollet-leDuc)

 

Con la Iglesia del Temple de Londres nos encontramos ante un problema muy similar. Es evidente su parecido con la de París y no es aventurado suponer una influencia directa. La rotonda fue consagrada en 1185 y es, por tanto, posterior al supuesto modelo francés. Lambert señala también que el  “old temple” era al parecer de planta circular. La abundancia de estructuras similares en Inglaterra le lleva a aventurar la existencia de una tradición local que sería anterior a la introducción en ese país de la orden de los templarios. Esto sin embargo no soluciona el problema. Faltaría entonces saber por qué los templarios adoptan esta “tradición” en iglesias de importancia como Londres o París. También habría que explicar el origen último de esas tendencias a la construcción de iglesias centralizadas. Nada impide pensar en una influencia hierosolitana anterior a la llegada de los templarios a Europa; ésta podía haberse reforzado y cargado con nuevas connotaciones (especialmente la salomónica) cuando los caballeros del Temple se instalan en los países occidentales.

 

LA IGLESIA CENTRALIZADA DE TOMAR

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La iglesia centralizada de Tomar, es una de las más grandes y sorprendentes entre las construcciones centralizadas de la orden, merece consideración especial. Los templarios se introdujeron en Portugal en 1126, cuando la ofensiva al islam estaba en su máximo apogeo. En 1160 empezaron a edificar la fortaleza de Tomar; en una colina y dominando la ciudad baja, el complejo se fue erigiendo lentamente a lo lago de los siglos XII, XIII, XIV, XV, y XVI. Entre los edificios sobresale una unas extraña iglesia poligonal del 16 lados con contrafuertes al exterior; el interior consiste en un cuerpo octogonal, abierto por un arco en cada cara y que enlaza con el perímetro externo mediante un deambulatorio con bóveda anular. Unos nervios radiales que parten de las esquinas y del centro del octógono, permiten la duplicación de los lados del polígono mayor. Desde el punto de vista constructivo se plantean algunos problemas de difícil solución. Según Lambert “Uno no podría decir con certidumbre  ni afirmar que los templarios habían proyectado ahí, desde el principio una iglesia  con forma de rotonda con dimensiones tan grandes como la que en definitiva construyeron”. Parece en efecto que la primera parte de los trabajos se inicia en el  piso inferior del octógono central; si en este estadio no hubo intención de hacer una obra de más empeño, se habría tratado de una especie de linterna abierta que bastaría para evocar o conmemorar el Templo de Jerusalén en modo figurado.

 

El análisis detenido de los datos de que disponemos permite suponer que la iglesia, aún teniendo desde el primer momento claras connotaciones simbólicas. Y fue adquiriendo importancia, como iglesia en fechas posteriores, a medida que avanzaban los trabajos de ampliación. Esto explica que la tumba del sexto maestre de la orden de Portugal, Gualdim Paes, o la de Lourenzo Martins, otro maestre muerto en 1308, se encuentren en la iglesia de Nuestra Señora del los Olivos, situada en la población baja, y no en la gran rotonda de la fortaleza. Los Templarios de Tomar habrían tenido su iglesia de “uso” para el servicio  ordenado, en Nuestra Señora de los Olivos, conservando la estructura poligonal su valor emblemáticos como una corona fortificada y cerca del  cielo. No olvidemos que la Cúpula de la Roca presentaba también un cuerpo central con deambulatorio y que la forma octogonal hace más plausible la identificación entre ambas sestructuras.

 

LA VERA CRUZ DE SEGOVIA Y LA IGLESIA DE  SAN MARCOS  (SALAMANCA)

 

El exterior está constituido por un gran prisma dodecagonal con leves contrafuertes en las esquinas. Una puerta hacia poniente y otra hacia el sur se sitúan en los mismos ejes de la cruz que forman las aperturas del edículo central. Este cuerpo interior se divide en dos pisos; mientras el inferior es accesible por las cuatro puertas a nivel del suelo, al superior sólo  se asciende por una doble escalera situada hacia el oeste.

 

La parte central, dividida en piso alto y bajo, rememoraría la organización del “Templum Domini” en la época de los cruzados que tenia un altar sobre la roca y una cripta debajo en la cual se localizaba el episodio de la mujer adúltera y el de la aparición del ángel a Zacarías. A esto se añade la forma poligonal del edificio, las doce ventanas que tiene la estancia superior del núcleo central de la Vera  Cruz y un bajorrelieve sobre la puerta sur, muy desgastado, en el que el Marqués de Lozoya creía ver la escena de la Purificación y de la Presentación en el Templo del Niño Jesús. Pero hay más la mesa de piedra en el piso alto, tiene unos relieves con columnillas “salomónicas”. Todo hace pensar que se trata de una iglesia-relicario construida para albergar un fragmento de la Santa Cruz y evocar la pérdida de la iglesia-madre de los templarios de Jerusalén. Efectivamente en 1208, cuando se termina el edificio segoviano, está aún muy reciente la amargura por la humillante pérdida de Jerusalén;; Abel nos recuerda que las tropas de Saladino derribaron entre gritos y sarcasmos la gran cruz brillante que había sobre el templum Domini y procedieron a borrar todos los rastros dejados en ese edificio por los cristianos. “Es bien probable –dice el Marqués de Lozoya –el que los caballeros que hubiesen combatido en la defensa de los Santos Lugares viniesen a fundar a Segovia y tuviesen empeño en evocar, con la precisión posible, la perdida iglesia de Jerusalén, a cuya forma y a cuyas sagradas, tradiciones habían adaptado su liturgia”. Esta sería, por tanto, la única iglesia europea en la que “permanece una evocación completa del supuesto templo de Salomón”

 

FIG7-(PLANTA DE LA IGLESIA DE LA VERA CRUZ (SEGOVIA)

 

FIG 8 PLANTA Y SECCION DE LA VERA CRUZ SEGÚN LÁMPEREZ. DOS TRIANGULOS EQUILÁTEROS SIMILARES  A LOS DEL ALZADO, FORMAN EN PLANTA EL SELLO DE SALOMÓN

 

La Vera Cruz es a la vez un nuevo Templo de Salomón y un nuevo Sepulcro de Cristo; su construcción en un hermoso paraje de la meseta castellana supone en definitiva, una especie de recuperación simbólica de esa Jerusalén  “real”

Recientemente tomada por el infiel.

 

TORRES DEL RIÓ (NAVARRA)

 

Es precisamente “la forma” y disposición  de los elementos arquitectónicos lo  que nos permite analizar las iglesias navarras de Torre del Rió y de Eunnate. Ambas tienen en común su forma octogonal y el haber sido atribuidas, sin fundamento documental seguro, a los templarios. Su proximidad geográfica y la última caracterización como capillas funerarias, invitan a una revisión conjunta. La de Torres del Rió consta de un estilizado octógono de ocho metros de diámetro rematado por una linterna mucho más pequeña, aunque con la misma forma y parecida relación proporcional. En una de las caras del polígono hay un ábside semicircular hacia el exterior con una profundidad mayor en el interior que está determinada por el espesor del muro “perforado”. En el extremo opuesto existe una curiosa torre cilíndrica con escalera de caracol. Algunos detalles importan mucho para “leer” este edificio: la cúpula interior está cubierta mediante un sistema de nervaduras de clara raigambre islámica, el hueco central, circular, sobre el que se apoya la linterna, se cubre con un casquete esférico de piedra; de este modo entre el cuerpo principal y el remate superior no hay comunicación directa.

 

La carencia de documentos escritos obliga, a plantear y resolver problemas sobre el análisis directo del monumento.

 

L a linterna en sus líneas esenciales es contemporánea de la iglesia; el mismo diseño arquitectónico con columnas en las esquinas del octógono, una triple moldura horizontal que repite en lo alto la estructuración baja, y especialmente, su correspondencia con el hueco de las nervaduras interiores, testimonian que el remate no es un agregado arquitectónico arbitrario, sino un desarrollo orgánico de la parte baja, concebido desde el principio para sugerir una imagen conjunta determinada. Respecto a qué imagen sea esa, parece razonable recordar de nuevo que la Cúpula de la Roca tenía un octógono exterior y un cuerpo central más alto por donde penetraba la luz al interior. La dedicación al Santo Sepulcro y las nervaduras orientales reforzarían también esta vinculación hierosolimitana.

 

FIG 9 PLANTA DE LA IGLESIA A DEL SANTO SEPÚLCRO DE TORRES DEL RIÓ

 

EL PÓRTICO DE EUNATE COMO PÓRTICO DEL TEMPLO DE SALOMÓN

 

Con la capilla de Nuestra Señora de Eunate el problema es más intrincado. La forma octogonal, con ábside es uno de los lados, permitió especular con su pertenencia a la orden de los Templarios. La documentación sobre el monumento es también muy imprecisa. José Manuel Lacarra, empeñado en defender el carácter funerario de esta capilla, cree necesario rechazar su vinculación a la orden mencionada. Reconoce que la planta octogonal es “en si extraña y que quiere evocar los santos lugares de Jerusalén”, pero afirma que que entre los papeles de la orden de San Juan de Jeriusalén no ha encontrado ninguna mención a Eunnate. Sin embargo nada definitivo se prueba con ello. La capilla, en un terreno solitario, sin ruinas conventuales o construcciones accesorias  parece haber sido en su origen un monumento conmemorativo y no una fundación monástica de importancia. Los caballeros de San Juan, herederos de los bienes templarios, muy bien pudieron considerar, por lo tanto, que esta capilla aislada tenia poco interés. Los del Temple se introducen en Navarra tras la muerte de Alfonso I y la iglesia de Eunnate, por sus rasgos estilísticos (arcos ojivales de descarga en los muros extreriores, incipiente y robusta crucería en la bóveda interior) debe haber sido construida a fines del siglo XII o principios del XIII. No es, por tanto, imposible que sea obra de los templarios

 

FIG 10 PLANTA D ELA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE EUNATE (NAVARRA)

 

Al decir verdad lo único que permite defender el carácter exclusivamente funerario de nuestra Sra. De Eunnate es la existencia de una pequeña escalera que conduce hasta la cubierta y que según Lambert sirvió para alimentar el fuego de la linterna que, como en Torres del Río debió estar situada en la parte superior. Peor resta hipótesis perdio mucha fuerza en 1945 cuando el arquitecto Yarnoz Larrosa, al restaurar la iglesia, desmontó la techumbre y pudo comprobar que no existía vestigio alguno de la existencia de un lucernario. Con estos datos el enigma se hacemás espeso y todo parece indicar que esta obra arquitectónica nos ofrece signos fragmentarios que obligan a dudar razonablemente de las interpretacio nes más autorizadas.

 

Sin embargo lo más singular de Eunate radica en la arquería aislada y exenta que rodea a la iglesia, formando un polígono irregular de ocho lados. No hay señal alguna de que los arcos hayan estado unidos a la iglesia mediante construcciones sólidas o efímeras . En Eunnate –ha dicho Lambert- parece verdaderamente que se encuentra uno en presencia de un monumento único en su género, sin que  nada venga a indicar a qué estaba destinada primitivamente esta columnata tan misteriosa como bella”. Es la explicación de este elemento a primer avista “incongruente”, lo que parece dar sentido general a la iglesia.

 

Puede dudarse si inicialmente los arcos estaban exentos, como pueden verse hoy, o si sostenían una techumbre que apoyaban, en la parte de fuera, sobre un muro octogonal; en el segundo caso formarían un pórtico o claustro cubierto en cuyo centro se levantaría la singular capilla de Eunate..

 

Nos inclinamos a suponer que en el siglo XII sólo se construyen arcos exentos, con un único valor simbólico o conmemorativo. Sería en una época muy posterior cuando, olvidado el significado primitivo, se corrige la “anomalía” levantando quizá un débil muro con tejado que no ha sobrevivido a las destrucciones del tiempo.

 

La arquería de Eunate, junto a la forma general de la iglesia, permite concluir afirmando que si este conjunto es obra de los caballeros templarios, es otra rememoración o reconstrucción ideal del templo de Jerusalén. La época en que se concibió y ejecutó, a finales del siglo XII o principios del XIII, coincide con la pérdida de Jerusalén y con el deseo generalizado de recuperar simbólicamente el profanado “Templo del Señor”.

 

EPILOGO

 

Otros ejemplos medievales podrían analizarse también concierto detalle, pero  la exhaustividad se puede convertir en aburrimiento...

 

Iglesias longitudinales como la de Villamuriel (palencia),antigua fundación de Templarios, podrían leerse de un modo nuevo: su extraño y enorme cimborrio de ocholados ¿será un eco final casi perdidode la cúpula de la roca?

 

Cuando el atrevimiento y la ligereza del gótico empiezan a imponerse, el Templo de Salomón se diferencia cada vez más de la nueva iglesia de Cristo. El estilo arquitectónico no es indiferente al juego de las asignaciones.

 

El gótico no parece haber propiciado las reconstrucciones ideales del Templo. Las razones pueden ser variadas: la pérdida de los Santos lugares, la importancia creciente de las ciudades y de los obispos que impulsan ahora la construcción de grandes catedrales, la aparición d eun simbolismo más narrativo y emotivo etc...

 

El templo de Salomón como edificio de planta central se refugia en la pintura, en los fondos arquitectónicos de los cuadros y en los dibujos que hacen los viajeros a Palestina. Como arquetipo semiinconsciente aflorará con fuerza en el Renacimiento para prestigiar especulaciones teóricas y realizaciones tan especulativas como el Templete de San  Pietro in montorio o la propia basílica vaticana. Pero la importancia de estos desarrollos exigiria un nuevo estudio pormenorizado.

 

Ahora bien el cambio de la arquitectura  circular a la que claramente delimita un espacio simbólico “el llamado espacio camino” bien podría venir dada por otros

Parámetros no olvidemos que  la caída en desgracia de la orden del temple es casi contemporánea al nacimiento del gótico, tal y como se presentaban las cosas en un ambiente de persecución mejor era marcas diferencia con esta orden, que tanto había representado la simbología del templo. No debemos tampoco olvidar la simbología de cierta igualdad que supone el círculo, en él todos sus miembros comparten  igualdad, son radios de una “rueda” mientras que en el espacio camino, cuanto más cerca se esté de la cabecera “cristo” mayor  jerarquía, por tanto la lectura última seria que el que los templarios tomaran el círculo  se debe también a una forma de organización en la que si bien es cierto que debió haber cierta jerarquización u organización imperaba bastante la autonomía interna  en cuanto a cierto grado de libertad espiritual e individual... nada común entre otras órdenes de momento...